¿Para todos los públicos o para maduros?
Ya son seis temporadas las que nos acompaña la abuela Mª
Teresa Campos todos los fines de semana, con un saco de contenidos que llaman ¡Qué
tiempo tan feliz! y donde la música pretende ser la protagonista y comparte
espacio con el cotilleo, la basura y la prevaricación de una presentadora que
fue estrella y, que a pesar de los años y los despistes, se resiste a bajarse del
protagonismo de “salir por la tele” en un espacio que acaba de conseguir premio
en el Festival de Televisión de Vitoria.
